Articulos - Expedición 4x4
Explorando Venezuela en 60 días Parte II
Fecha: 2009-03-06
Luego de visitar el hermoso pueblo de Caripe, continué en dirección a la Cueva del Guacharo, lugar que fue decretado como Monumento Natural en 1.949 y como Parque Nacional en 1.975. Durante el recorrido el guía Ramón Salazar me comentaba que el Guacharo es un ave de hábitos nocturnos, que de acuerdo a estudios científicos la misma puede ver y también orientarse con sonidos como los murciélagos, lo que evita que choquen con cualquier obstáculo en la oscuridad, por ello es que no pueden utilizarse linternas ni flash dentro de la cueva para evitar dañarle sus ojos.Estas aves puntualmente todos los días al final de la tarde, salen en busca de alimentos, sobrevolando varios kilómetros a la redonda, convirtiéndose en un espectáculo de sombras y sonido peculiar. Por lo general logran tener 4 crías por año de las cuales sobreviven 2, con un tiempo de vida estimado de 30 años. Dentro de esta cueva también habitan mapurites, ciempiés, 7 clases de araña, cangrejos, grillos, el ratón mochilero y el curí, entre otros. El recorrido para los turistas es de 1.200 metros pudiendo observarse gran cantidad de estalactitas y estalagmitas, cada una apodada con un nombre, siendo la más grande “La Torre” de 18 metros de altura. Al frente del área de estacionamiento se encuentra un sendero, que a 30 minutos conduce a un salto espectacular de agua denominado “La Paila”, cuya altura es de 35 metros, apreciándose durante el recorrido una exuberante vegetación. En este trayecto me llamo la atención una orquídea en lo alto de un árbol y tratando de obtener un buen ángulo de fotografía, retrocedí 2 pasos, cuando de pronto mi pie izquierdo apoya en vacío y comienzo inevitablemente a rodar por un barranco, en plena caída veo el destello del flash de mi cámara que llevaba en el cuello y en fracciones de segundos me encontraba de espaldas en la Quebrada El Guacharo, adolorido y con la adrenalina a mil, me logro poner en pie, por fortuna para mi y para mi cámara estábamos bien, y desde ese momento cada vez que retrocedía para tomar fotografías veía detrás para evitar nuevas sorpresas. Luego de ascender el barranco continué y en el trayecto conocí a Israel Gómez, pemón Brasilero radicado en Venezuela desde hace varios años, quien se desempeña como guía turístico de la zona. Al llegar al salto, te recibe una enorme pared de roca de color negro, decorada con musgos y por la brillante caída de agua, allí se crea un amplio pozo donde se bañaban un grupo de jóvenes, quienes quedaron sorprendidos al igual que yo, en ver como Israel escalaba como una cabra y sin equipos, la gran pared de este salto, quien también ha logrado escalar sin ningún implemento las Puertas de Miraflores, las cuales son dos formaciones rocosas paralelas altísimas y de un grado de dificultad elevado. Esa noche monte mi campamento en el área de camping correspondiente, prolongándose hasta altas horas de la madrugada una conversación muy amena con los guarda parques. A las 8 am me disponía a desarmar la carpa, cuando de pronto Israel se aparece para hacerme una invitación a una excursión para conocer el “Salto El Chorrerón”, que según él duraba 1 hora, pero que resultaron convirtiéndose en 4.
Nos dirigimos así al pueblo de San Agustín a 20 minutos de la cueva, allí puede apreciarse su hermosa iglesia cubierta por bellas enredaderas, quedando al descubierto únicamente sus ventanas y la puerta de entrada. Este lindo pueblo de calles limpias se caracteriza por tener un clima fresco, bonitos paisajes y gente amable, allí existen un par de posadas muy confortables que brindan al turista buena atención. La camioneta quedo en casa de un amigo de Israel, y desde allí equipados con impermeables, machetes, binoculares y otros pequeños implementos, partimos. El trayecto transcurre por montañas de gran altitud, apreciándose en un punto el Lago de Santa María de Cariaco, lugar donde se surte de agua dulce la Isla de Margarita. En el sector hay muchas siembras de variadas hortalizas y flores, y al llegar el momento de la cosecha, los conuqueros utilizan mulas para transportar estos productos.
Iniciamos así un descenso por la montaña, que se torno cada vez más pronunciado, apreciándose a lo lejos la cima del salto de agua. Al llegar a la parte baja se encuentran muchísimos pozos, producto del correr del agua de la quebrada cristalina; avanzamos un par de minutos cuando ante nuestros ojos aparece una espectacular pared semicircular con una caída de agua de unos 110 metros de altura, la sensación de llegar a este mágico lugar es indescriptible. Al llegar al inicio del inclinado ascenso el panorama se veía complicado, primero subí un tramo con los machetes, impermeables. Así que ya él estando a salvo en una parte elevada de la montaña, decidí continuar el regreso sólo, y me fui orientando gracias a mi cámara al observar en su pantalla las fotos del trayecto. Continué vía Maturín donde dormí para recuperar fuerzas, para proseguir al día siguiente en dirección a Ciudad Guayana.
Ya con las energías repuestas y luego de cargar combustible y efectuar algunas compras, me dirigí rumbo al Estado Bolívar, y aproximadamente a 1 Km del distribuidor Tucupita – Los Barrancos en dirección al nuevo puente sobre el Orinoco, se encuentra un agradable restaurante llamado “El Fogón de Lucia”, si tienen la oportunidad visítenlo pues serán espléndidamente atendidos por su dueño el señor Eduardo Ortiz, allí podrán degustar exquisitas comidas cocinadas en horno de leña y disfrutar de los mejores jugos de mangos de la zona. Luego de comer continué en dirección al Puente Orinoquia, el cual representa el segundo puente sobre el río Orinoco, inaugurado el 13 de Noviembre del 2.006 con una longitud total de 3.156 metros. Al pasarlo encontraran en su margen Este, un mirador con estacionamiento y comederos donde podrán deleitarse de una espectacular vista.
Ciudad Guayana fue establecida por decreto presidencial en 1.961, integrándose de esta manera la Zona Industrial de Matanzas y los centros urbanos de San Félix y Puerto Ordaz, allí se encuentra un largo y ancho puente desde el cual puede apreciarse la confluencia de los ríos Orinoco y Caroní. Al llegar a San Félix me hospede en el Hotel El Refugio conocido también como Hotel Residencias Canaima, posee amplias habitaciones, todos los servicios y precios solidarios.
No se pierdan en la próxima parte la visita al Parque Cachamay, las vivencias en Delta Amacuro y el inicio de la expedición a la Gran Sabana.
Fuente: Abraham Malavé
Visitas: 834
Para Comentar debe de Iniciar Sesión













